(Este post puede herir susceptibilidades. Y aunque cuenta con el permiso del tribunal de la Sacra Rota sólo recomiendo su lectura a católicos de amplio criterio. En un principio estaba dedicado a mi amiga Carla Angola que tanto le gusta manipular citas en relación al triste caso del asesinato del padre y monseñor Jorge Piñango)
Querida Iglesia Católica:
Querida y estimada Carla Angola de Globovisión:
Sé que la Iglesia venezolana va a superar este trago amargo. Siempre lo hacen. Estoy de acuerdo con ese buen chico llamado Rafael Poleo cuando dice que la institución religiosa a la final termina viendo pasar los cadáveres de sus enemigos. Verdad es. Por algo tiene la Iglesia esa experiencia de 2.000 años en el arte de hacer maldades impunemente.
Me pregunto, si lo sucedido fue un castigo de la Divina Providencia. Una prueba de Dios. Sabemos que los caminos del señor son impredecibles.
Pero le guste o no, la Iglesia a raíz de ésto, tiene que entrar en un proceso de reflexión.
¿Hasta cuando silenciar la infiltración del mal en esa institución?
Hay silencios que matan. Y precisamente quien oculta el mal para no provocar el escándalo se puede confundir con la complicidad. El silencio que respeta el libertinaje ajeno equivale a dejar que las cosas sigan como están.
Dice Monseñor Marinelli:
Ha llegado el momento de que la Iglesia, antes que a los hombres, pida perdón a
Dios por las muchas infidelidades y traiciones de sus ministros, especialmente
de los que ejercen autoridad en el vértice de la jerarquía eclesiástica. Reformar la
Iglesia del siglo XXI significa cambiar su afixiado gobierno burocrático que ya
no le cuadra...
(Supongo que esto no tiene nada que ver con los soberbios y orgullosos y arrogantes sacerdotes de nuestra curia, salvo las honorables excepciones de siempre)
Dijo Jesucristo:
Necesse est ut eveniant scandala: es necesario que se produzcan
escándalos cuando es por el bien de todos (Vaticano Contra Dios. Pag 16)
René Laurantin:
Para imponer ciertas intuiciones a veces es necesario escandalizar a alguien.
San Juan Leonardi escribía a Paulo V:
Quien quiera llevar a cabo una reforma religiosa y moral profunda tiene queEsperemos ver entonces a una Alba Cecilia Mujica, o a Roberto Guisti o a algún otro valeroso periodista o programa de opinión en los próximos días, tratando con rigor y análisis, hacer un cuidadoso diagnóstico de los males que afligen a la iglesia venezolana, sobre el celibato, sobre el Opus Dei haciendo "exigencias", o "aconsejando" y "solicitando" algún tipo de silencio en casos como al que hemos tenido que asitir.
hacer un cuidadoso diagnóstico de los males que afligen a la Iglesia. Es preciso
llevar a cabo la renovación de la Iglesia tanto en los jefes como en los
subordinados. Convendría que los cardenales, arzobispos, obispos y párrocos
fueran de tal condición que ofrecieran la máxima confianza para el gobierno de
la grey del Señor.
Pero creo que estamos exigiendo mucho a nuestros periodistas de la resistencia contra revolucionaria. Mejor callarlo todo, lo mismo que con el secreto de Fátima.
Algunos tags: Religión; periodismo ; Venezuela
KeyWords: la Iglesia Católica; Caso asesinato padre Jorge Piñango; "Carla Angola"; Conferencia Episcopal Venezolana; "Iglesia Católica"; "la iglesia católica"; "Jorge Piñango";

















1 comentarios:
Amigo: será que vivimos para ver esos cambios? yo espero que si!!
Como siempre me gusta mucho tu post.
Saludos
Publicar un comentario en la entrada