(Sólo para periodistas excomulgados)
Oír el latido del dragón de Comodoro.
Oír el impacto de lo que pasó en Tunguska
Ver el lado oscuro de la luna. El lado oscuro de la esperanza.
Pasar la lengua, gustar, el Manuscrito Anónimo de la Biblioteca del Monasterio del Monte de Athos del siglo XI.
Oír el impacto de lo que pasó en Tunguska
Ver el lado oscuro de la luna. El lado oscuro de la esperanza.
Pasar la lengua, gustar, el Manuscrito Anónimo de la Biblioteca del Monasterio del Monte de Athos del siglo XI.
Olfatear los vientos nucleares de Sodoma Y Gomorra.
Olfatear el miedo de las regaderas de Auswisch.
Olfatear el miedo de las regaderas de Auswisch.
Copular y sentir la energía de la hembra jadeante alienígena.
Luego ir y contarlo todo, tal cual. Sin quitar ninguna coma.
Luego ir y contarlo todo, tal cual. Sin quitar ninguna coma.
Que sí. Ese es el oficio del periodismo.















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